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Patio de los Colosos
El corazón de la casa a cielo abierto, donde se reúnen las piezas de mayor escala de Rosas.
Casa del Escultor
Un espacio único en Mendoza donde un artista dedicó su vida a pensar la materia, el tiempo y la condición humana. Durante décadas, Roberto Rosas trabajó el metal con disciplina, con intuición y con una profunda conciencia de la historia. Cada escultura es el resultado de un diálogo entre el trabajo, la memoria y la materia. Hoy, su casa-taller permanece como un territorio vivo donde conviven más de ochenta esculturas, dibujos y huellas de su proceso creativo. No es únicamente un espacio de exhibición: es un lugar donde la obra sigue respirando.
Preservar este lugar significa cuidar un legado artístico y cultural que forma parte de la historia del arte en Mendoza y en Argentina. La Casa del Escultor Roberto Rosas busca mantener viva esa obra, abrirla al público, compartir su pensamiento y generar nuevas experiencias culturales que permitan a las personas entrar en contacto con el universo del artista. Creemos que el arte no es sólo memoria: también es futuro. Por eso trabajamos para preservar, difundir y proyectar el legado de Roberto Rosas hacia las próximas generaciones.
“Esta es mi casa y mi taller. Quise que funcionara para otros cuando yo no esté, que sirviera de espacio para otros escultores.”Roberto Rosas, escultor
Roberto Rosas construyó su casa-taller en el Bermejo en 1986, invirtiendo la lógica de cualquier casa: primero el taller, después la vida. La inauguró oficialmente como Casa Taller el 21 de marzo de 1993.
Se entra por un portón de hierro forjado, obra suya, que ya anuncia lo que espera adentro. Casi ochenta esculturas repartidas entre los ambientes interiores y el jardín, música clásica de fondo y el aire de un estudio en actividad permanente — un lugar para dormir, comer, bañarse y seguir trabajando sin salir nunca del taller.
Rosas eligió el hierro por su permanencia frente a la intemperie: podía dejar sus figuras a la intemperie, integradas al paisaje, sin que el tiempo las desdibujara. La naturaleza y la obra crecieron juntas.
Nacido en Guaymallén en 1938, sin antecedentes artísticos en su familia, Rosas empezó a dibujar y pintar de joven. En 1955 ingresó como alumno libre a la Academia Nacional de Bellas Artes de la UNCuyo, donde tuvo entre sus profesores a Sergio Sergi y Víctor Delhez — la abandonó en 1960 y de ahí en más se formó sobre todo como autodidacta. Trabajó de carpintero desde los trece años hasta cumplir los treinta; nunca llevó ese oficio a la madera. Eligió el hierro.
Expuso más de un centenar de veces en el país y en el exterior — Cuba, Brasil, España, Chile y Ecuador, entre otros destinos. En 1986 participó, invitado por el Centro Wilfredo Lam, de la Segunda Bienal de La Habana; en 1994 expuso en la Fundación Guayasamín, en Quito.
“No soy indiferente a lo público ni a lo cotidiano; eso es lo que le da humanismo a mi obra.”Sobre su obra
“A medida que veo el planeta atacado por el hombre, me vuelvo ecologista. La escultura es mi arma ideológica para defender la naturaleza.”Sobre su compromiso ambiental
Tocá cada año para ver el detalle.
Roberto Rosas nace el 28 de junio en el departamento de Guaymallén, Mendoza.
Ingresa como alumno libre a la Academia de la UNCuyo; la abandona en 1960 y sigue formándose como autodidacta.
Expone por primera vez sus esculturas en metal, en la Galería Patiño Correa de Mendoza.
Participa con dos esculturas de la Segunda Bienal de La Habana, invitado por el Centro Wilfredo Lam, y construye su casa-taller en el Bermejo.
El 21 de marzo inaugura oficialmente su casa como Casa Taller. Ese mismo año, Oswaldo Guayasamín visita su taller en Mendoza.
Es invitado a Quito, Ecuador, donde expone diez obras en la Fundación Guayasamín.
Crea la Fundación, con el objetivo de formar la Biblioteca y el Museo de la Escultura Universal desde su propio taller.
Se inaugura en su honor la Escuela N.º 1745 "Escultor Roberto Rosas", en el mismo barrio.
Fallece el 30 de julio, a los 77 años, en su taller. La casa sigue como museo, taller y santuario, tal como él la imaginó.
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El corazón de la casa a cielo abierto, donde se reúnen las piezas de mayor escala de Rosas.
Casa del Escultor
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Una de las obras más reconocidas de la casa, símbolo del recorrido que propone la visita.
Casa del Escultor
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Diseñado por el propio Rosas, marca el umbral entre la calle y el mundo de la casa-taller.
Casa del Escultor
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Piezas de distintas épocas del taller, registradas en fotografías de archivo de la familia.
Archivo del taller
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Instalado en la Casa de Gobierno de Mendoza.
Casa de Gobierno
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Rinde homenaje a las raíces originarias de la fiesta de la vendimia.
Calle Patricias Mendocinas
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Escultura conmemorativa emplazada junto a la Plaza Independencia.
Plaza Independencia
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Ubicada en la esquina de Boulogne Sur Mer y Jorge A. Calle.
Boulogne Sur Mer y J. A. CalleLa Fundación Rosas para la Escultura nace en 1999 por impulso de Roberto Rosas, con el objetivo de crear la Biblioteca de la Escultura Universal y el Museo de la Escultura Universal. Hoy sostiene la Casa del Escultor como Rosas la pensó: un museo vivo, un taller en actividad y un espacio abierto a otros escultores.
Las visitas guiadas son privadas y exclusivas, con los familiares del escultor, y recorren los espacios que él creó: su taller, su casa y los jardines, junto con la vida e historia del artista. Sólo con reserva previa.
Se abre WhatsApp para coordinar día, horario y el pago.
“Fue una experiencia para mí maravillosa. Compartir con Fabiana cada rincón, cada detalle, la vida misma, fue muy emotivo.”
“Conocer la vida de Roberto Rosas desde la intimidad de su hogar tiene un valor indescriptible.”
“Fabiana cuenta con detalle la historia de cada escultura, acercando al visitante a la vida y obra del escultor de una manera única.”
“La casa del escultor, en sí misma, es un museo. Cada rincón era un trozo de su vida.”
“Los familiares del escultor nos ofrecieron una visita guiada privada y nos explicaron detalladamente sus obras.”
“No fue solo una visita, sino una experiencia única. La Sra. Fabiana y el Sr. Luís fueron extremadamente atentos.”
“Una actividad imperdible si te gusta el arte. Todo está en perfectas condiciones.”
“Apasionante la vida de Roberto Rosas contada por su familia, y culminamos con una excelente degustación.”